Metapolítica / Autonomía legislativa / Gregorio Jácome Moreno

Partimos de la idea de que la autonomía del poder legislativo es solo una buena intención, una ficción. La división autentica de poderes está bien para Montesquieu, solo que no estamos en 1748 cuando el filósofo francés publicó su célebre ensayo El Espíritu de la Leyes. La praxis política se sujeta reglas no escritas que lesionan los discursos y los textos constitucionales a cambio de permitir la llamada gobernabilidad en los estados. El caso es que rara vez se ve un poder legislativo realmente autónomo: los líderes de las Cámaras y de las fracciones partidistas obedecen a intereses superiores que no son los del pueblo como todos quisiéramos sino de las élites gobernantes.

El Congreso del Estado de Veracruz no puede ser la excepción a la regla, las decisiones trascendentes, o la línea política, como mejor se le conoce a las “coordenadas” con que se mueven los diputados, provienen desde el ejecutivo, sea desde la misma Oficina del Gobernador en turno o bien desde la Secretaria de Gobierno, en particular, desde los espacios jurídicos de estas áreas donde suelen redactarse las iniciativas o modificaciones a las leyes. Allí también se analizan los perfiles de que diputados son los adecuados para formar parte de las Comisiones más importantes.

Volvemos a lo mismo, el ejecutivo necesita forzosamente tener el control absoluto del Congreso para efecto de que las iniciativas fluyan, las cuentas públicas, la ley de egresos e ingresos, se aprueben, en fin para que  los juicios políticos procedan. Y hablando de historia reciente, se ve hasta chistoso cuando los actuales diputados del PAN levantan la voz, reclaman espacios o realizan declaraciones más cercanas a las ocurrencias que a un posicionamiento de fracción serio. Hay que recordarles como hace dos años, desde Palacio de Gobierno se maniobró para comprar a tres diputados de MORENA de ideología frágil para que el PAN tuviera mayoría calificada e hicieran y deshicieran.

De acuerdo a la percepción actual todo parece indicar que será Erick Cisneros, propuesto como próximo Secretario de Gobierno, el “enlace” entre el ejecutivo y la LXV Legislatura. Con oficio político destrabó una supuesta división de los diputados de MORENA y los hizo “caminar juntos”, es decir, logró acuerdos, consensos en diferentes términos. En otras palabras, de su escritorio saldrán las directrices más importantes que atenderá el presidente de la Junta de Coordinación Política y el líder de la bancada que ahora cuenta con la mayoría de curules.

No obstante que la autonomía en el Congreso Local sea parcial, ello no significa que los diputados de manera individual puedan hacer un papel relevante presentando iniciativas, trabajando en comisiones, atendiendo necesidades en sus distritos, participando en foros y congresos. Es decir, se espera una legislatura diferente, como muchas otras cosas inéditas que ocurrirán a partir de que inicie de manera formal la cuarta transformación. Ello incluye a los diputados de MORENA pero también a los de la bancada del PAN, que de acuerdo a sus perfiles no creo que representen una oposición consistente, y los del PRI que son pocos, y que el periodista Manuel Rosete calificó de forma memorable como la bancada de la “selfie”, a ellos no les que más que sumarse a las iniciativas de la mayoría para no sentir que viven en una especie de soledad legislativa, eso no ha sido nunca lo suyo.

 

 

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